jueves, junio 20

Solsticio de invierno: Volver a Casa

Los solsticios son grandes puntos de referencia para el planeta entero. En éste, el de invierno, nuestro planeta tierra se encuentra en el punto más alejado del sol en el sistema solar.

Son dos puntos opuestos, son los extremos de una cuerda unida en la eternidad.

Hoy es el día más corto del año, un día que nos apremia, que nos apura a agarrar hasta ese último rayito de sol antes que llegue la noche.

Y hoy será también la noche más larga, la que nos toma por completo y nos obliga a frenar, a mirar para atrás, descansar, y respirar. Es hora de dejar entrar lo que viene: esta es la noche del reencuentro. Hoy la luna y el sol comienzan su eterno baile de amor para volver a equilibrarse una vez más, para volver a ser uno los dos, en igualdad, acercando los extremos. 

Hoy es el último día antes de pegar la vuelta y volver a casa, caminar hacia el sol.

lunes, enero 8

Más versiones del amor

Recien estaba paseando al Willie y de pronto se me vino una idea breve a la cabeza. 

Para dar un poco de contexto, vengo a full concentrada en esta idea que siempre anduvo rondando: armar mi propia familia. Cumplir ese sueño. Y entre tanto que vengo transitando al respecto, que si encuentro mi compañero de vida, que si terminaré optando por hacerlo yo de manera independiente, que si queda poco tiempo, que si quizas no sea para mi... Entre todo eso obvio siempre pienso en las personas que si tienen hijos, y que en realidad no los quieren. No elijen crearlos, más bien elijen llenar algun vacío, obviar alguna verdad, tener una nueva distracción o motivo de llamar la atención, y después cuando los pibes ya están formaditos comienzan a ser una molestia.

Pienso en eso y automaticamente me acuerdo de la conversacion breve que sostuve con una amiga cuando me contó que se iba a casar, de alguna manera para mi eso implicaba empezar una vida de familia y sin más le pregunté si a ella le gustaría tener Martincitos danto vuelta, y me dijo que si, que se llenaria la vida de Martincitos. 

Y recién, mientras caminaba, pensaba en eso, en cómo encontrar a tu compañero de vida puede traducirse en querer crear más versiones de esa misma persona, de ese mismo amor. Y rapidamente pensaba, quizas sean tambien nuevas versiones de uno mismo, puede ser una mini version de vos, o de tu compa, o incluso mejor, una mezcla de ambos! Que hermoso de pensarlo asi, amar tanto a alguien, que tu deseo mas profundo es llenar el mundo de más personas como el, y ahi es donde me maravilla, que incluso, de haber aprendido el sinuoso camino de amarse a uno mismo, el deseo mas profundo tambien pueda ser llenar el mundo de más personas como nosotros. 

Tres maestros

 Quisiera estar escribiendo estas palabras en mi blog, donde me siento como en casa... Pero no. Esta casa es nueva y acá las incomodidades están a la orden del día. Dicen que si hay incomodidad, es porque algo está cambiando, y a mi eso me hace sentido. La incomodidad lleva a moverte de lugar, a querer salir de ahi, y ahi es que viene la cuestion que me tiene dando vueltas en la cabeza.

Otra vez, presté dinero, otra vez, mil excusas disfrazadas de disculpas. Y que hice? Puse límites, y que pasó? Se enojaron, obvio, se sintieron "presionados". Cual es mi postura responsable me pregunto? Para qué lo hago? Que precios pago por mis acciones? Qué estoy generando desde acá? Ah.. esta última es la que me hace ruido. Qué estoy generando? Generé que personas nuevas en mi vida casi me agredieran, generé que dijeran montonazo de cosas de mí sin conocerme, y pienso, los puse incómodos, y no les gustó un carajo. Generé que esas personas me abrieran su corazón desde lo más profundo en reiteradas ocasiones y luego se sintieran atacados? Vulnerables? Al borde.

Fueron 3, con el primero los límites llegaron tarde, me tomó por completo y ni cuenta me dí hasta que todo estaba muy podrido. Con el segundo puse el foco realmente afuera, me la jugué y estuve presente aunque sabía que no tenía yo beneficio alguno, o quizás si? Ese bendito reconocimiento? No sé, no veo que haya sido eso, pero ahí sí creo que puse los límites a tiempo, y llegaron justito para no sentirme mal por haberlos puesto, ni veo que haya generado demasiada revolución tampoco, se terminó el vínculo sin más vueltas. Con el último es que no estoy viendo claro que fué lo que pasó, otra vez dinero, otra vez una persona diciéndome que no entiende como puedo amarlo, y al día siguiente ponerle límites? Decirle lo que me incomoda? Bueno en verdad lo que dijo fué al día siguiente decirle "cara rota" por venir a pedirme más dinero cuando todavía me debía. Y cuando digo otra vez, me refiero a que otra vez, como con el primero, tenía delante una persona que un día blanco, y al otro negro, solo que ésta se espejaba y me lo decía sobre mí. Y es que bueno, está claro que sí, tengo esa capacidad de amar bien fuerte y también vivir junto con eso todo lo demás. Sólo que con este lo vi clarito clarito, no me estaba aceptando entera, sólo le agradaba estar conmigo cuando todo era risitas y hablar de sus miserias, pero cuando tocaba decirle las cosas de frente, entonces yo era "demasiado", lo estaba "presionando", "hostigando".

Que dificil, es como que poner ese foco afuera, termina borroneando mis límites personales y para cuando necesito aclararlos ya el otro está completamente pasado de rosca y lo agarro ahí, con una pierna adentro, otra afuera, y un dolor de huevos tremendo. Qué es lo que no estoy viendo? Mi psico me dijo algo que me quedó, "porqué les tomaste cariño si no había ese feedback?" Para qué me pregunto yo. Son como el fiel reflejo de mis viejos, quererlos así, como son, aunque no me brinden nada y me lastimen de vez en cuando. Entonces para qué? Para seguir teniendolos a ellos presentes de alguna forma? Para sentir que mis viejos siguen ahi? Para rendirles honor? Para recordarlos? Elijo recordarlos de otra manera más conciente y menos dañina...

Esto sí lo veo, fueron 3 maestros impresionantes de este ultimo tiempo, uno atrás de otro, repitiendo la misma situación. Gente nueva, con mucho afecto, mucha confianza repentina, prestándoles dinero, y perdiendo el vínculo a cambio. Igualmente hay algo más, los 3, en mayor o menor medida, me brindaron la oportunidad de hacerme valer, de yo misma reconocer mis limites para no dejarlos entrar en mi subconciente, ninguno de ellos pudo llegarme con todas las cosas que dijeron, el primero y el último directamente agrediéndome y sacando conclusiones que nunca dejé entrar porque sé bien que no es de mí que estaban hablando, ambos dos usaron frases y palabras que no entran en mi repertorio, palabras que definen como se sienten ellos mismos, que hablan de lo que tienen en su interior y con lo que lidian. Y el segundo completamente en su ombligo, tomando hasta el cansancio de mi tiempo y energia sin siquiera preguntarse quién soy, y tampoco, no me dejé tomar, hasta acá le dije, porque yo valgo también. Tres victimas plenas, sin protagonismo en sus vidas, sin responsabilidad respecto de lo que desean, lo que elijen, lo que callan.

Y qué me está pesando entonces? Lo que digan los demás, otra vez. En mi cabeza se arma un jurado de gente opinando respecto de lo que dirán estas 3 personas de mí, y lo que ellos mismos como jurado sumarán a esa conjetura. Y ahí, la verdad, es cuando hoy elijo pararme orgullosa en ese juicio y defenderme solita, porque se bien para qué pasó eso, porqué lo hice, y lo que aprendí al respecto. Aprendí que valgo, aprendí que estoy aprendiendo, y que lo que dicen los demás, habla más de ellos que de mí. Tambien aprendí que les guste o no, con mi pasar por sus vidas encontraron momentos de mucha luz, nos cruzamos, vieron algo distinto, y algo se encendió. Y aunque ya no me elijan, sé que les mostré una nueva posibilidad. Sé que aunque sigan eligiendo su oscuridad por ahora, ya sus vidas no van a ser las mismas. Quizás es un nuevo giro, encender, mostrar luz, ya sabiendo que el reconocimiento no va a llegar.

Pero para qué no? Esos extremos... 

domingo, marzo 19

Eso no me lo trajo

 A veces me pregunto qué tendrá esta vida para mí... Es domingo y está lloviendo, con sol, hace un rato, y solo alcanzo a preguntarme porqué me toca vivir esto sola. Qué vueltas de la vida hay para mí que añoro tanto esa sensación de familia incondicional que la encuentro en todos mis cariños, pero cuando llegan los domingos y cada uno está con su familia, solo puedo pensar en la que a mí me falta. En cómo me gustaría ahora estar jugando al truco, a la generala, con unos mates aunque tenga llena la panza de ravioles. Y hablar de esta lluvia loca que sigue cayendo aunque hay un sol que está quemando también.

Me pregunto qué tendrá esta vida para mí, que eso no me lo trajo.

martes, marzo 7

Loca Culo Inquieto

 Que increible como juega la ansiedad en mi, porque juega si, tipo escondidas, ahora no estoy, ahora salgo corriendo a picar... Muchas veces tiene su proposito, me comunica muy bien cuando algo la está molestando, me está molestando. Muchas otras me hace la vida tan dificil... Un vientito del ventilador, un ruido en la calle, una luz muy fuerte, todo le molesta y me quema la cabeza. Y ahi es cuando no es bienvenida, cuando me dificulta el día a día, no me deja disfrutar de las cosas que hago, de los encuentros, los momentos. Porque es insistente cual niño chiquito tirando de la ropa de la mamá. Como quisiera poder manejar un poco mejor los silencios, los espacios, las demoras. Todavía no sé como acostumbrarme al cambio de ritmo sin sufrir, porque la vida es un cambio constante y odio que la ansiedad no se sienta cómoda jamás. Ella quiere que sea todo lineal, y yo soy una loca culo inquieto.


lunes, marzo 6

A pesar de todo

 Hoy es el dia en que por primera vez, a mis treinti, me encuentro realmente sola. Pero no sola de nadie, ni de tristeza, ni de soledad. Me encuentro sola en el único sentido que al parecer nunca había afrontado realmente. Sola de no tener nadie plenamente cercano, de no tener ese par que hasta ahora siempre me habia acompañado en multiples formas. A nivel base en mi familia nunca jamás tuve uno, ellos están armados de otra manera y nunca encajé, pero de alguna manera fui creando vinculos donde las amistades se volvían tan cercanas que hasta parecían parejas. Siempre tuve a quién llamar cuando me sentía triste o enojada, la mayoria de las veces si tenia que hacer algun tramite pesado conseguia quien me acompañara, y podía tener charlas filosóficas maravillosas hondando a lo profundo del ser con una birra y un par de cigarros nomás. 

Pero hoy no, hoy miro alrededor y estoy repleta de buenos amigos, de gente que me quiere, que me aprecia por lo que soy y se alegra de verme llegar, pero no, con ellos no tengo ese tipo de cercanía constante. Y debo admitir que siento un poco de alivio, siento que de una vez por todas estoy logrando preferirme a mi, enterita. Porque obviamente me veo escapando cada dos por tres a esos habitos conocidos de ver quien esta disponible cuando me siento mal o necesito escapar de algun sentimiento, pero en mi cabeza se está empezando a formar esto de "mejor me quedo conmigo" y realmente se siente extrañamente como la mejor opción. 

Claramente que luego cuando me toca sentirme mal, o escapar de algun sentimiento, y tengo solo mi presencia, nada es tan sencillo y amoroso como parece.

No obstante, a fin de cuentas, me alegro de por primera vez en la vida, estar eligiendome a mi a pesar de todo.

domingo, febrero 5

Y ahí sí

 Me resulta un poco irónico como la mente humana funciona, todos decimos A, y no sólo se entiende B, sino que además se hace C.


Te pido mi espacio, necesito mi lugar para mi, porque estamos todo el dia acá los dos. Y te digo que es porque tuyo no hay, porque me encantaria salir de acá para ir allá pero no existe (a medias en verdad, porque donde dormir tenés). Y después de mucho soportar, vas y me devolves mi espacio, y cuando lo tengo, lo amo y lo abrazo, y podría amarte a vos tambien si me invitaras a comer esos ravioles que preparó tu viejo, si me invitaras a pasar tiempo ahi, ordenando muebles, lijando paredes, como tantas veces te dije. No pido mucho, yo sé que no.

Pero no, solamente lo insinuás, esperando que yo proponga, que yo mueva, que yo piense y adivine. Y en ese juego extraño donde yo siempre tengo que dar el paso, hoy elijo quedarme acá, en mi espacio que tanto extrañé y tanto cedí, y la verdad... ojalá algún día encuentres el tuyo y ahí si te den ganas de compartirlo con alguien más y lo dejes entrar.

Vil y sucio dinero

 Mi pasar económico mejoró, en los últimos 2 años, notablemente. Me metí en algunas cosas por desesperación, que resultaron ser moneda corriente hoydía y la verdad me importa poco si tengo que andar escondiéndolas. Y mi caballito de batalla que ya lleva 5 años no para de caminar, a un ritmo constante y hermoso nos dá de comer, de facturar, y un motivo para vivir. Ah, y además, finalmente culminó eso que vengo esperando hace 10 años, y que no tengo ganas de usar ahora pero es sin duda una tranquilidad inmensamente silenciosa.

El tema acá son algunas cosas que vengo notando desde que ya no me falta la guita, desde que tengo morfi de la variedad que se me cante y puedo salir a tomarme la cantidad de birras que quiera.

Se siente lindo no? Meh, creo que si, la verdad que no se si quisiera acostumbrarme a esto porque en dos segundos perdí noción de los precios de las cosas (y no soy ricachona, a penas si tengo unos cuantos mangos extras para comprarme la boludez de turno). De pronto ya no me parecen "caras" esas boludeces que antes miraba con tanto desprecio porque me significaban una semana de comida. En ese ritmo vengo gastando cuanta guita se me canta, y ultimamente canto mucho y afino poco.

Pasé de desear con desesperación algun cumpleañito que me invitaran y hubiera sanguches de miga, a comprar y comer unas 3 docenas en el ultimo mes. Y adivinen que? Ya no me entusiasman.

Todos los domingos voy a la fabrica de pastas, me siento a comerlas, y nada.
Pido delivery, compro de eso caro porque me lo merezco, y al otro dia es normal ver los restos en la heladera, y adivinen que? No siento nada.

Tengo mucha ropa nueva, porque claramente el ultimo tiempo subí de peso y mi ropa de toda la vida ya no me entra. Y adivinen que? Acá sí, esto sí lo aprecio, tanto tiempo pasé con las mismas prendas que la tela nueva me hace sentir a gusto, las remeras que no están deformadas, los pantalones que abrigan y no necesito ponerme algo debajo. Y acá un poco me siento yo, apreciando y valorando realmente lo que me hizo falta tanto tiempo. 

Y luego miro el lugar donde estoy viviendo y la misma bronca nace cuando toca pagar el alquiler, pero esta vez un poco soy conciente de que este sí lo elegí, no será el de mis sueños pero puede darme tranquilidad a largo plazo, puede sostenerme cerca de mis afectos, darme techo, cobijo, y comunidad.

Y ahi está la cuestión, de las cosas que son excesos y me alejan de mi, y las cosas que me recuerdan de donde vengo y donde quiero ir. 

Qué dificil es la guita! Vil y sucio dinero.

Gran parte de verdad

 Qué difícil, el amor es esa mezcla entre montaña rusa y ruleta de lo mismo. Que nos pone todo patas para arriba, que nos anima a replantearnos la vida entera y volver sobre nuestros pies en dos segundos de desilusión. 

Es que el amor se siente tan rico, todo lo que sea amar es una adicción, un rompecabezas complejísimo lleno de piezas sueltas del mismo tono. Un laberinto lleno de entradas y salidas al que volvemos una y otra vez. 

Y lo más lindo que tiene el amor es que si aprendés a mirarlo bien, está en todos lados, dónde sea que lo busques aparece, disfrazado de abrazos de amigos, de guiso de mamá, de gestos en desconocidos, de esa plantita que cuidás ahí y hoy te regaló una flor. 

Solo que a veces me pregunto si el amor en verdad no tendrá nada que ver con la pareja, pero nada de nada, de estar en pareja y que no sea el amor lo que une, de estar en pareja y no sea el amor lo que hace que todo dure. De hecho hace poco leí algo que decía "a veces creo que la gente se concentra más en durar, que en amar."

Y realmente, a mis treintaytantos, creo que esto tiene gran parte de verdad. 

2x2

 Qué triste, intento escribir y es lo primero que se me viene a la mente, qué triste... Me da tristeza todo esto, supongo. Veniamos bien che, que pasó? Dónde nos quedamos?

Yo un poco me quedé en ese momento de furia donde no te importó más nada, ni yo, ni mi casa, ni lo que podías generar en mí. Otro poco se fué cuándo me dijiste cómo vestirme, y no es que fuera a hacerte caso, pero para mí, que vos eras el mundo, preferí hacerte sentir a gusto. Después hubo un día en particular, donde yo empecé a hacerme cargo de mis orgasmos y a vos no te supuso ningún desafío, ni cómo tocarme, ni qué me gustaba más, simplemente te aliviaste de que eso estuviera resuelto. Te pedí mil veces que salgamos, que hagamos cosas sencillas, de amor y de risas.

Y un poco, pero en realidad un mucho, me quedé cuando ví que desde el día que nos conocimos a hoy, no habías crecido ni un centímetro. Venías con ideas kilométricas y todo quedó acá adentro, adentro de mi depto de 2x2

Qué triste.

martes, enero 3

A ellos, gracias.

 Me acabo de dar cuenta que cocinar en television debe ser complicadisimo , sabes lo que es meter en un segmento de tele el lavado de medio kilo de cebolla? el cortar 4 morrones prolijitos para que queden lindos en camara? Ahora entiendo el tema de los ayudantes al aire, te moris de angustia como cocinero si tenes que seguir el ritmo del programa y encima que te quede bien el morfi, que mas de una vez alimenta ua mesa entera.

Mis respetos a los cocineros en television, menos a Maru Botana, porque esa nació sabiendo hacer tele. 

En fin, me la juego que el cocinero y el ayudante fueron en un principio el chef de moda y el cocinero de la cantina de la esquina que la remaban solos en la tele. A ellos, gracias

Locura pandemica

 La pucha che, qué pasó? Me pasó un dinosaurio por la espalda y se quedó a dormir. Eso fue la pandemia, eso fué cuando murió papá y la vida se hizo tan inmensa que de esto me olvidé. Sentarme a escribir? Era perder mucho tiempo preciado. La muerte estaba a la vuelta de la esquina, nos escondiamos por la calle para ver si podiamos llegar a la casa de algun amigo que aun tome mate, y luego paso tanto tiempo que en realidad era a lo de algun amigo que no comparta el mate. 

Fue una locura, de verdad.

domingo, marzo 7

Jugar o ser feliz

 Me enrosqué, me enrosqué tremendamente en un juego que era solo tuyo. Me agarraste en un momento donde no estaba mirándome con claridad y creí en alguna magia ancestral del universo que me traía el amor eterno en forma de acertijo. 

Igual está bien, a mi esa forma de creer me fortalece, cada vez que pienso que el mundo tiene algo mejor para mí estoy un pasito más cerca de verdaderamente conseguirlo. Cuando yo creo en una persona, apuesto al rincón de mi corazón donde no entran los prejuicios y reina la empatía, en ese momento mi corazón se hace un poquito más grande, y siempre dá lugar a nuevas sensaciones dignas de ser vividas.

Pero me enrosqué y eso sí que me dá bronca, siempre me reprocho la manera que tengo de no-ver-las-cosas , aunque quizás sea parte del embrujo ese que tanto me divierte, me dejo hechizar por el momento y voy jugando en el viento con las chispas. Lo que me dá bronca es quemarme, porque lógico que duele, que lastima, y que demora un tiempo en sanar.

De cualquier manera realmente no pasa nada, cuando el corazón se agranda cada vez un poquito más, es siempre más fácil y rápido sanar. 

No pasa nada, yo crezco, y vos? Bueno, vos la verdad que ojalá algún día lo hagas también. En serio, de corazón, ojalá que dejes de jugar y te dediques a ser feliz.

miércoles, diciembre 30

Un juego que quiero jugar

No quiero dejar pasar mucho tiempo porque ya se me están olvidando algunas cosas, y definitivamente no las quiero olvidar. No las voy a olvidar.

No quiero dejar pasar mucho tiempo desde ese día que con miedo, angustia, incertidumbres varias, y otro tanto de deseos, nos encontramos al fin. Llegué y no dudé un segundo, te pregunté si te podía abrazar y sólo me dijiste "Gracias" mientras nos fundimos. Rápidamente te solté porque claro, daba miedo también. Me enseñaste un poco el lugar, ese lugar al que yo siempre entré por la puerta de adelante y que ese día tenía otra historia para contar. Te pregunté si podíamos actuar como dos personas normales que se querían conocer y pasar un buen rato, aunque vos ya tenías preparada la picada arriba de la mesa, como quien sabe bien lo que hace y lo que quiere.

Y nos metimos en esa... en mirarnos a la cara por vez primera, aunque bien podría contarse como decimotercera. Nos metimos a hablar de viajes, de la vida, de familia, de tu viejo y mi abuela. Hablamos de tu música y la mía que eran dos nombres de una misma cosa; mientras nos metíamos más adentro de lo que sabíamos que ya existía y en persona crecía de manera incontrolable. Habías preparado la mesa con una distancia social digna de sala de emergencias que no tardó mucho en acortarse. Entre risas y charlas ya estábamos en nuestro mundo y ahí fué cuando te levantaste, para ir a -nosequé- y solo al pasar me rozaste el brazo con el nudillo del dedo índice. Como quien toca un pichón recién nacido... apenas sentí el roce y todo el mundo se erizó bajo mi piel. 


Desde ese momento a esta parte ya no recuerdo mucho más, tengo un registro intenso de fuego y calidez de corazón, de tus ojos sinceros y tus abrazos inmensos, de algunas dolencias compartidas y muchas otras separados. De como supiste cambiar mis besos con miradas tristes, sólo con más besos. De palabras de toda índole que siempre terminan en te entiendo, te quiero, te acompaño. 

Hoy me reconozco más fuerte y preparada que nunca, con intenciones a flor de piel y ese gustito a -noteconozcoynomeimporta-. Con millones de miedos, dudas, y otro tanto de emociones que si quisiera ponerles nombre no existiría, pero les ganan por goleada a todas las demás. Y creo firmemente que todo lo que la vida me dió antes, me trajo hasta acá con unos cuantos suplentes para seguir jugando si hace falta. 

Lo gracioso es que esta vez, llamarle juego, no me molesta en absoluto. Esta vez jugar se volvió lo que siempre debiera haber sido: diversión, expectativa, esfuerzo, estrategia... esperanza en que el trabajo en equipo, esta vez, nos deje salir ganando.

domingo, diciembre 13

Me está pasando algo, al fin.

 Me está pasando algo que no puedo contar. 

Me está pasando algo, fuertisimo, gigante, tremendo, y lo tengo todo contenido acá, adentro mío. Me está pasando algo que quise contar y me dijeron "no me digas más nada". Y lejos de tomarlo como una señal, un motivo para pensar que algo podía estar mal, sólo entendí que era algo que no podía contar, que podía ser tan mío que nadie lo entendiera, y por primera vez no me importara nada la opinión ajena. De hecho ni la mía tengo, creo estar formulando algo parecido a una opinión, pero estoy gobernada por una bandera que siempre disfruté levantar que dice "vamos viendo"... sólo que en este vamos viendo, realmente sólo puedo ver. No se puede tocar, sentir, oler, a penas una vez hubo lugar y fué una explosión tan grande que casi rompemos los vidrios y lastimamos a todos. Estoy gobernada por un millon trescientas sesenta y cinco mil emociones todas apretaditas acá adentro. Que cuando me hablás salen como un torrente magnifico y fluido en armonía con el cosmos, pero después no tienen donde llegar y vuelven, se apretan, una a una, acá en el pecho, y la verdad es que de tanto aprieto, ya duele un poco. 

Te pedí que me cuides, y me cuidas, me pediste que te banque, y te banco. 
Y yo de paciencia no sé nada, pero de vos tampoco y sin embargo acá estamos, jugando a querernos.

lunes, julio 13

Darle lugar a la felicidad ajena

Tengo por cargo de nacimiento algunas personas cercanas que son, por definición: necesitadas de atención. De esas que no pueden sostener mucho una situación donde algo gire por fuera de ellos. Ya me acostumbré la verdad, y con el tiempo sané esos vínculos y me dí cuenta de que no lo hacen adrede, que en sus propias carencias generan esas conductas y se los puede querer así, con algunos defectos, como a cualquier otro. Es solo a veces que me quedo en un limbo apático, que no puedo entender como no ven la importancia de robarse ciertas situaciones ajenas y destruirlas por completo. Caí en esa cuenta el otro día mirando una de mis series: la protagonista estaba en su fiesta de graduación, y ante toda la multitud, previo discurso de orgullo de sus abuelos, se acerca el novio y le pide casamiento. Le pide casamiento frente a todos sus amigos, familia, afectos; le pide casamiento el mismo día en que se celebraba el fin de una etapa vital que no se volvería a repetir; le pide casamiento en un día único e irrepetible para ella; le pide casamiento como si no fuera algo que viene a satisfacer su propio deseo en un día donde nada tenía que girar en torno a él. ¿Me explico? Gracias a Dios, Rory, que no es lenta ni perezosa, se quedó titubeando, se sintió incómoda, y no le dió una respuesta real. Finalmente se van afuera, charlan, y ella (que sigue sin aceptar) se termina yendo a charlar con la madre por ahí porque no entiende nada. Es decir: gracias al "acto de amor" del novio, Rory termina yéndose de su propia fiesta de graduación, y sumado a eso toda su experiencia hasta la mismísima graduación termina embarrada por este acto desesperado de necesidad de atención de la persona que la ama, persona a la cual ella no le tiene una respuesta y le devuelve el anillo.

Yo me pregunto si Rory pensó alguna vez si realmente esta persona la amaba, si quizás en algún punto entendió que ése no era el momento propicio para hacer lo que hizo, que a veces hay que darle lugar a la persona que queremos para que tenga su día, su momento, único e irrepetible, y esperar un poquito para las urgencias propias que podrían satisfacerse mañana. A veces hay que demostrarle al otro, que en ese momento de plena felicidad bien merecida, es más importante que nuestras carencias.

miércoles, abril 22

La fórmula del Amor

Este último tiempo de mi vida aprendí que pensar similar no es amor y tener los mismos gustos no es amar. Entendí que tener en frente el tipo de físico que atrae no es pasión, que conversar hasta altas horas de la madrugada no es amor. Que amar no es desenfreno continuo y que extrañar a rabiales no es amor. Analicé detalladamente palabras, sentimientos, formas de caminar, de masticar, de besar, y resultó que nada de eso trajo amor. Finalmente llegué al momento de sentirme a gusto, de encontrar companía a la soledad, de ansiar el calor y querer mostrar en detalle los rincones de mi mundo. Llegué al día en que todo era ansia, desenfreno, saciar anhelos olvidados y buscar amar. Y fué allí cuando comprendí, que si tiene nombre y tiene descripción, es evidente que tampoco será Amor.

martes, marzo 3

Cebar conciencia

Esta mañana agradecí la yerba de mi mate. Hace unos días que venía escrutando góndolas, buscando alguna oferta o descuento que me habilitara a comprarla. Pero no tuve suerte, y decidí que podía tomar jugo o mate cocido algunos días más, hasta que apareciera algún precio que la justificara, o entrara algo de plata. Pero el domingo quisimos ir al río con una amiga, y la necesidad de yerba se hizo menester, así que ante la ganancia de un buen mate compartido cedí y compré la más barata, que de barata no tenía nada. Esa yerba me habilitó una buena tarde, unas buenas charlas y un más que rico tereré. Esa misma yerba fue la que esta mañana me hizo levantar con ganas, porque podía tomarme un mate, porque tengo yerba y sé lo que vale, sé lo que cuesta, y porque también me hizo recordar que ya pasé por esta, que no es para siempre y va a pasar, pero siempre que vuelve me hace un poquito más humilde y más consciente. Y agradezco, agradezco poder tomarme este mate lleno de conciencia.

lunes, diciembre 2

Gestos

Valoro la gente que pide permiso, y aunque no reciba respuesta pasa con cuidado. Aprecio la persona que dice Hola cuando llega, y Adiós cuando se vá. Me agradan los que terminan sus conversaciones aunque sea avisando que se van.  La gente que deja el paso, que no pega chicles debajo de la mesa, que guarda su basura en los bolsillos. La gente que busca soluciones antes de agrandar los problemas. Soy fan de toda persona que sepa pedir disculpas. Que abrace a sus abuelos y bese a sus chicos. Mis respetos a aquel tipo que un día devolvió la billetera que encontró y a la señora que a la noche entra al perro porque hace frío. La gente que te cambia el día con sólo desearte que tengas un buen día, es de lo mejor.

domingo, mayo 19

Temblando

Me gustaste desde el primer momento, teníamos todo en común y vos una sonrisa que derretía cualquier humano. Nos conocimos y entre risas y cerveza me dijiste un montón de cosas del corazón. Y yo me enganché fuerte a eso. Un día tuvimos un problema, otro día tuviste más de uno, y de ese tiempo de corazones y coincidencias, a este tiempo de incomodidad y dudas, pasó muy poco. No sé cómo, me enganché a una idea tan tuya y profunda que nunca vi todo el camino que me falta recorrer, recorrerte. La verdad, cuando te vas, me siento triste y enojada a la vez. Ahora te miro y veo solamente un muro, enorme, latiendo, temblando, delante de un corazón asustado, que no me mira, no me conoce y no quiere jugar a nada.

Y honestamente, no sé si tengo fuerzas, o ganas, para cruzarlo.