lunes, julio 28

El consuelo

Terminar, al final de camino, con el minimo regocijo de haber aprendido a amar. De haber podido amar, sin ser amado...
de haber conocido el amor en su forma más pura, la propia.

sábado, julio 26

Nona

Y te lloré, te lloré como a nadie. Quiero decir... te lloré con paz, con la alegría de poderte llorar. Con la amargura del adiós bañada en tu dulzura. Te lloré como a nadie, con el alma. Como quien llora después de oír una hermosa historia, que fué tu vida, y sigue en la mía. Te lloro aún, con amor real. Real porque te llevo en la sangre, en las manos, en los ojos... en el espejo. 


Te lloré como a nadie, 
como nunca, 
y para siempre.

Reflexión gracias a la Pág. 188 de "El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano, gracias Galeano...

domingo, julio 13

Sobre todo por vos

Después de tantas cervezas de sábado por la tarde y desayunos de domingo con tostados de miga, tantas idas y venidas del vivero al balcón, y tanto chupar frío en pleno mayo por tu capricho con dos ruedas. 
Después de dejar de buscarte en las madrugadas y esperar tus malhumores para que me salga de la cama en la mañana, también de discutir por mi falta de apuro al caminar y tu urgencia por dejarme atrás. 
Luego de abandonar las duchas juntos por tu agua fría y la mía hirviendo, y aún después de extrañarte cocinando algo rico para los dos... 

Después de todo eso, sólo me queda pena en el alma... por vos y por mí. Por mí que aún te deseo lo mejor, 
y por vos que no te dejás ser feliz.

martes, mayo 27

Mal dia

Siempre que tengo un mal día me acuerdo de tí,
puede que fueras eso que me ponía las cosas del revés
y hacía que todo esté mejor.


O puede que simplemente,
porque es un mal día, me acuerdo de tí. 

domingo, mayo 18

Un poco

La vivienda no es solo un bien inmobiliario, es una forma de consolidación espiritual. Ya verás, cuando la tengas, que volver a tu casa, todas las noches, te dará un poco de confianza,


no mucha, pero un poco
en medio de este mundo tan poco confiable.

Mario Benedetti,
La Borra del Café.

Nadie es capaz

¿Por qué escribir estos Borradores? Cuando los años se suman, uno empieza a tener noción de que el tiempo se escapa, y tal vez por eso alimente el autoengaño de que escribir sobre lo cotidiano puede ser una forma, todo lo primitiva que se quiera, de frenar ese descalabro.

No se lo frena, por supuesto. 
Nada ni nadie es capaz de sujetar al tiempo.

Mario Benedetti, 
La borra del Café.

Aqui

He llegado a pensar que, después de todo, la conciencia es simultáneamente nuestro cielo y nuestro infierno.
El famoso Juicio Final lo llevamos aquí, en el pecho.


Mario Benedetti, 
La borra del Café.

Parecen todas iguales

Es una maravilla escuchar las olas. Parecen todas iguales y sin embargo cada una trae un sonido distinto y seguramente también un mensaje distinto. 


¡Pensar que hablo tres lenguas 
y sin embargo no entiendo a las olas! 
¡Cuánto nos falta para alfabetizarnos!

Mario Benedetti, 
La borra del Café.

Lo contrario

No te avergüences de ninguna pregunta, si es sincera. Generalmente son las respuestas las más acreedoras de vergüenza, porque en ellas es más común que aparezca la doblez:

que pienses algo pero digas lo contrario.


Mario Benedetti, 
La borra del Café.