Hace un par de semanas volví a mirar Grey's Anatomy. Y para ser honesta, no esperaba encontrar el nombre de mis días pasados, y no tan pasados. No esperaba sentirme identificada con ataques de pánico, ansiedad, y otros trastornos sociales. A pesar de que vengo hablando de ello, a pesar de que yo misma les puse esos nombres, me dí cuenta que nadie me lo había confirmado.
jueves, marzo 24
lunes, marzo 21
Nada raro
"Yo jamás le diría a un hijo mío que es un zorete, nunca se me cruzaría por la cabeza."
Para ser honesta, a mí tampoco se me ocurriría,
pero viniendo de mi viejo no me sonó tan raro.
Dios mío, qué me han hecho.
Para ser honesta, a mí tampoco se me ocurriría,
pero viniendo de mi viejo no me sonó tan raro.
Dios mío, qué me han hecho.
viernes, marzo 18
Hablando en serio
La gente no debiera usar palabras sin sentirlas. Como decir "Hola, qué tal?" y consultarle a la cajera del super que tarjeta tiene descuento sin siquiera esperar una respuesta.
U otras tantas como "Gracias", "Disculpame", "Te amo".
jueves, marzo 10
Tengo la habilidad de poder considerar amigos, a aquellas personas que muchos ignoran, temen, o menosprecian. El que a todos les cae simpático, el que siempre sonríe y se levanta con los angeles tocando el arpa, ése no me agrada, siempre me dá materia de sospecha, y a veces ni siquiera me esfuerzo.
Eso, nomás.
Eso, nomás.
miércoles, marzo 9
Ser único ante los ojos del otro
Hay ideas que me surgen justo antes de dormir. En el preciso momento donde debo soltar el día que pasó, surge alguna que otra conclusión.
Anoche como si todo cobrara sentido en un segundo, entendí lo importante de sentirse único en el mundo. De realmente reconocer, en los ojos del otro, que nadie puede dar lo que vos. He allí el motivo de toda relación. Que tu lugar, tus cualidades, tu conexión, no se repite con nadie, y vale lo suficiente para ser reconocida. Que tu mamá recibe de vos, algo que nadie en esta vida puede brindarle, ese abrazo único, ese gesto ínfimo que te describe. Mismo pasa con los amigos: construimos nuestras relaciones a base de lo que nos gusta de los otros, de la forma en que podemos conectar. Quizás no sean muchas las cualidades, pero solo basta con un elemento especial para valer más que cualquier otra persona. Así se repite en cada una de las conexiones posibles.
Y ahí fué cuando entendí todo: En materia de parejas, buscamos la combinación de todos esos factores que nos hacen únicos en el mundo. Buscamos el mayor exponente para nuestra felicidad, no siendo un tema menor el compartir toda la vida con una misma persona. Nada ni nadie puede alterar el valor de cada uno de nuestros atributos ante los ojos del otro. Un conjunto de fuertes elementos que nos reservan el más grandes de los lugares en su corazón, porque efectivamente, somos únicos en el mundo.
Anoche como si todo cobrara sentido en un segundo, entendí lo importante de sentirse único en el mundo. De realmente reconocer, en los ojos del otro, que nadie puede dar lo que vos. He allí el motivo de toda relación. Que tu lugar, tus cualidades, tu conexión, no se repite con nadie, y vale lo suficiente para ser reconocida. Que tu mamá recibe de vos, algo que nadie en esta vida puede brindarle, ese abrazo único, ese gesto ínfimo que te describe. Mismo pasa con los amigos: construimos nuestras relaciones a base de lo que nos gusta de los otros, de la forma en que podemos conectar. Quizás no sean muchas las cualidades, pero solo basta con un elemento especial para valer más que cualquier otra persona. Así se repite en cada una de las conexiones posibles.
Y ahí fué cuando entendí todo: En materia de parejas, buscamos la combinación de todos esos factores que nos hacen únicos en el mundo. Buscamos el mayor exponente para nuestra felicidad, no siendo un tema menor el compartir toda la vida con una misma persona. Nada ni nadie puede alterar el valor de cada uno de nuestros atributos ante los ojos del otro. Un conjunto de fuertes elementos que nos reservan el más grandes de los lugares en su corazón, porque efectivamente, somos únicos en el mundo.
martes, marzo 8
Carlitos, zorete.
Cuantas veces lastimamos a nuestros más queridos, sin darnos cuenta. Con simples palabras, comparaciones, que a cualquier persona podrían pasarle desapercibido, podemos incar muy hondo en la conciencia de los que más queremos. Pareciera que hay que tener un ciudado especial, cuando es alguien cercano a quien estamos hiriendo, por saber más, por conocer mejor, por tener el instrumento correcto para herir profundamente.
Dios quiera que nunca tenga la desdicha de herir a mis pares a tal punto. Me gustaría comprometerme a prestar especial atención en no herir a quienes me aman. Pero también, a cambio de esa dicha si me es posible, me comprometo a no herir a nadie, no tomar por ventaja el hecho del desconocido. Quisiera poder prometer que no voy a lastimar adrede a ningún ser humano, pero al decirlo se torna ya difícil, por eso me comprometo al menos, a intentarlo cada día un poco más.
Dios quiera que nunca tenga la desdicha de herir a mis pares a tal punto. Me gustaría comprometerme a prestar especial atención en no herir a quienes me aman. Pero también, a cambio de esa dicha si me es posible, me comprometo a no herir a nadie, no tomar por ventaja el hecho del desconocido. Quisiera poder prometer que no voy a lastimar adrede a ningún ser humano, pero al decirlo se torna ya difícil, por eso me comprometo al menos, a intentarlo cada día un poco más.
Gracias Papá por decirme Zorete, gracias Mamá por llamarme Carlitos.
lunes, marzo 7
Me gustaría decirte que te extraño
No porque sea realmente importante que lo sepas, es menéster que pueda decirlo, sentirlo. Después de tantas caídas, he notado que no me permito sentir, que no se me cruza, ni en el menor de los casos, un ápice de sentimiento feliz que deje a la vista un corazón dispuesto.
Me gustaría decirte que te extraño, me gustaría más, poder sentirlo sin miedo.
Me gustaría decirte que te extraño, me gustaría más, poder sentirlo sin miedo.
San Juan
No es que me gustes, me gusta lo que siento cuando estoy con vos,
y creo que eso te incluye.
y creo que eso te incluye.
jueves, febrero 25
San Juan
No se llama Juan, y mucho de Santo no tiene, pero abraza que dan ganas de detener el tiempo.
Qué cagada.
Qué falta de cariño estás pendeja... Se dió cuenta. Hace mucho no me leen así, hace mucho no me leo. Me acaricia, la espalda, las manos. Me pregunta si tengo novio, si ando cruzada con alguien, le digo que no y me contesta que él tampoco. Le gusta abrazarme para dormir, le gusta. Y yo, que no abrazo a nadie hace varios años, siento que me gusta, lo siento natural por un segundo, y al otro entro en pánico y me quiero soltar. Mañana se olvida, se olvida que le gusta abrazarme para dormir, y yo no, mejor me suelto. Que mística es la mente, como nos maneja la vida. Al rato ya estoy otra vez enredada a el, y me habla, no se duerme. Me habla y le lleno la cara de besos chiquitos en automático, quiero que me siga hablando. Pasa un rato y me detiene: Cuanto cariño que acabo de recibir. Me asusta, me asusto.
Siento que dejé de creer, que no quiero creer en nadie. Que no quiero creer, pero muero por amar.
Siento que algún día voy a tener que aflojar, pero no antes de estar completamente segura.
Los peros llenan mi mente.
-¿Te vas a quedar?
-¿Qué puedo hacer?
Podés tomarte el 60 hasta cabildo, y de ahí enganchas algo más que te sirva.
-¿A vos te dá lo mismo?'
- ... no, quedate.
Me exprime, me aprieta hasta que aflojo.
Y me gusta.
Qué cagada.
Qué falta de cariño estás pendeja... Se dió cuenta. Hace mucho no me leen así, hace mucho no me leo. Me acaricia, la espalda, las manos. Me pregunta si tengo novio, si ando cruzada con alguien, le digo que no y me contesta que él tampoco. Le gusta abrazarme para dormir, le gusta. Y yo, que no abrazo a nadie hace varios años, siento que me gusta, lo siento natural por un segundo, y al otro entro en pánico y me quiero soltar. Mañana se olvida, se olvida que le gusta abrazarme para dormir, y yo no, mejor me suelto. Que mística es la mente, como nos maneja la vida. Al rato ya estoy otra vez enredada a el, y me habla, no se duerme. Me habla y le lleno la cara de besos chiquitos en automático, quiero que me siga hablando. Pasa un rato y me detiene: Cuanto cariño que acabo de recibir. Me asusta, me asusto.
Siento que dejé de creer, que no quiero creer en nadie. Que no quiero creer, pero muero por amar.
Siento que algún día voy a tener que aflojar, pero no antes de estar completamente segura.
Los peros llenan mi mente.
-¿Te vas a quedar?
-¿Qué puedo hacer?
Podés tomarte el 60 hasta cabildo, y de ahí enganchas algo más que te sirva.
-¿A vos te dá lo mismo?'
- ... no, quedate.
Me exprime, me aprieta hasta que aflojo.
Y me gusta.
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Todo de nuevo
Volví, y antes de siquiera ducharme lo fuí a buscar. Mi viejo, quien de mala gana había aceptado cuidarlo, ahora no lo quería devolver. Es que el tipo es crack, compra a todo el mundo. Se pasó 20 minutos llorando y pataleando cuando nos vimos. Después en casa, mientras subía la escalera, ya me esperaba llorando al lado de la puerta. Al fin reconoce algo como suyo, es su casa por la que lloraba. Pero ahora volvemos a las viejas usanzas, se está comiendo todos los días algo distinto, en menor magnitud, en menor desastre, pero todos los días algo...
Volvamos a empezar, busquemos nuestra paz para todo el año.
Volvamos a empezar, busquemos nuestra paz para todo el año.
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